El PNUD, como agencia integrante del Sistema de las Naciones Unidas, apoya decididamente el Programa ONUSIDA y está comprometido en intensificar la educación y la sensibilización sobre las consecuencias que el SIDA tiene para el desarrollo.
El PNUD cumple con su mandato de fortalecer la capacidad nacional de poner en práctica actividades que respondan a los problemas de desarrollo causados por la epidemia. Más del 95% de las defunciones causadas por el VIH/SIDA han ocurrido en los países en desarrollo. Esos fallecimientos han correspondido en gran medida a adultos y adultas jóvenes, que, en condiciones normales, se habrían encontrado en los años de máxima actividad productiva y reproductora.
Por lo tanto, el SIDA representa un peligro mortal no sólo para las personas afectadas sino que tiene implicaciones devastadoras para el desarrollo de la sociedad y de los países. No hay duda que esta epidemia obliga a reconsiderar los enfoques del desarrollo. El foco en el desarrollo humano destaca la necesidad de asegurar que los beneficios del crecimiento se utilicen para remediar necesidades críticas y para mejorar la condición humana.
En cada una de sus esferas temáticas, el PNUD propugna por la movilización de la sociedad contra el VIH/SIDA y trabaja por la protección de los derechos humanos y especialmente la potenciación de la mujer. Mediante nuestra red mundial, tratamos de identificar y difundir medios de promover la igualdad de género como una dimensión esencial de asegurar la participación y la responsabilidad política; el fortalecimiento económico y la planificación efectiva del desarrollo; la prevención de las crisis y la solución de controversias; el acceso al agua limpia, y servicios de saneamiento y energía renovable; y la gobernabilidad democrática tan esencial para el desarrollo como la salud pública.