26 de mayo, 2009
Managua, 20 de mayo 2009/ Maltrato, discriminación, jornadas laborales extendidas, e injusticias que van desde no pagar el salario básico, seguro, vacaciones y demás prestaciones sociales, hasta negarle la oportunidad del tiempo para estudiar o superarse, son parte de las inequidades que sufren muchas mujeres trabajadoras domesticas remuneradas en Nicaragua, pese a la importante e imprescindible función social que hacen de cuidar el hogar, personas adultas, jóvenes, niñez, revela el estudio sobre “Trabajo doméstico remunerado”, solicitado por el Consejo de Ministras de la Mujer de Centroamérica (COMMCA) al Programa Agenda Económica de las Mujeres (AGEM) y realizado en Nicaragua por un equipo de profesionales nacionales.
Los hallazgos del estudio revelan que en la estructura de empleo nacional, el mayor porcentaje de personas que se desempeñan en el Trabajo Doméstico Remunerado son mujeres , también evidenciaron las desigualdades que se presentan entre las personas que trabajan en dicho sector, destacando las siguientes: doble condición de rol de jefas de familias y domesticas tanto fuera como dentro de su hogar, que al estar solas y no tener ayuda para enfrentar sus obligaciones en sus propios hogares y disponer de ingresos muy limitados, sus condiciones de vida no mejoran.
La investigación refleja que las empleadas domésticas aseguradas apenas llegan al 2 por ciento, no son contratadas de manera formal sino de manera verbal, lo que promueve el incumplimiento de sus derechos, no reciben aguinaldo (décimo tercer mes), no conocen sus derechos laborales, y su trabajo es considerado de baja calificación aun cuando se les confía el cuido de los seres humanos del hogar.
Las conclusiones señaladas en el estudio es que las trabajadoras domésticas son desvalorizadas por la sociedad, que son discriminadas al llamarlas “sirvientas” dentro del clasificador de ocupaciones y se les considera de bajo nivel educacional, aunque en esta ocupación laboren hasta profesionales, éstas experimentan la violación a sus derechos laborales.
Martha Cecilia Palacios y Rebeca Centeno investigadoras a cargo del estudio, señalaron que a pesar de la legislación existente que otorga derechos laborales a esta población económica, las interpretaciones de las leyes y la aplicación de las mismas deben ser mejoradas. Consideran las autoras que ante la falta de claridad en la legislación, se institucionaliza la desigualdad. Así también, enfatizan que el cuido de los seres humanos no debe de recaer en las familias y particularmente en las mujeres, sino que la reproducción social debe ser parte de las preocupaciones centrales de todos los actores con competencia en el tema: estado, sector privado, cooperación internacional, organizaciones de mujeres y academia.
La Ministra del Trabajo, Jeannete Chávez, reconoció como valioso el estudio realizado sobre un sector que está siendo discriminado pero también señaló que el estudio debe integrar el actuar del sector privado en torno a la problemática. Dijo que desde el Ministerio del Trabajo se está haciendo una supervisión de las condiciones laborales que presta el servicio doméstico remunerado y han encontrado que solo en un caso excepcional, una domestica- joven- tiene acceso al estudio y a sus prestaciones sociales de ley, pero que en su mayoría están desprovistas de sus derechos sociales. La Ministra resaltó que independiente de los esfuerzos que hace el Estado para enfrentar los casos de violación de los derechos laborales, un tema central de preocupación debe ser la de generar mayor conocimiento en las mujeres y la sociedad en su conjunto sobre los derechos laborales para que sean las mismas mujeres quienes se organicen en defensa de los mismos. En esa línea, el MITRAB está capacitando a miles de mujeres de diferentes sectores para que conozcan sus derechos laborales.
Los resultados de la investigación presentada en este foro, es parte de un estudio regional impulsado por el Consejo de Ministras de Centroamérica (COMMCA) en el marco de convenio que este organismo regional ha firmado con el Programa Regional Agenda Económica de las Mujeres y con el apoyo financiero de AECID y ASDI . El estudio de Nicaragua fue presentado el viernes 15 de mayo 2009, en un foro debate organizado por la Agenda Económica de las Mujeres, Programa Conjunto UNIFEM/PNUD; Consejo de Ministras de la Mujer de Centroamérica (COMMCA); ASDI y AECID. Contó con la participación de la Ministra del Trabajo, Jeannette Chávez; representantes de instituciones de gobierno, investigadoras, delegadas de las organizaciones de mujeres, de la sociedad civil y organismos no gubernamentales. El evento tenía como objetivo discutir, analizar y elaborar propuestas concretas para el seguimiento de los principales resultados del estudio basado en los derechos laborales de las mujeres.
María Rosa Renzi, Coordinadora Regional del Programa Agenda Económica de las Mujeres, dijo que el estudio tiene su antecedente en la X Conferencia de la mujer de la CEPAL (2007) donde se abordó el tema del trabajo domestico remunerado. Producto de la conferencia, se detectó que el Trabajo doméstico remunerado era un tema poco estudiado en la región por lo que el Consejo de Ministras de la Mujer de Centroamérica (COMMCA) recomendó realizar el estudio en toda la región centroamericana con el propósito de articular propuestas encaminadas al Desarrollo Humano.