Violencia contra la mujer
Violencia contra las mujeres: todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual, psicológico, o patrimonial incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada. Los actos o las amenazas de violencia ya se trate de los actos que ocurren en el hogar o en la comunidad o de los actos perpetrados o tolerados por el Estado, infunden miedo e inseguridad en la vida de las mujeres e impiden lograr la igualdad, el desarrollo y la paz. La violencia
contra la mujer es una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres, que han conducido a la dominación de la mujer por el hombre, la discriminación contra la
mujer y a la interposición de obstáculos contra su pleno desarrollo. La
violencia contra la mujer a lo largo de su ciclo vital dimana esencialmente de pautas culturales (Plataforma de Acción de Beijing, excepto la
incorporación del daño patrimonial que supone una precisión posterior).
La denominación violencia doméstica invisibiliza las diferencias de condición entre víctima y agresor, por lo que no es aceptable en el marco
del análisis de género.
Trabajo reproductivo
Cuando hablamos de trabajo reproductivo nos referimos a las actividades que se realizan en el hogar y que están relacionadas con la supervivencia. ¿Qué necesitamos para sobrevivir? Un lugar donde vivir, comida, alimentos, salud, educación, afecto y muchos otros elementos que tenemos a diario en nuestra casa y en nuestra familia. Usualmente todo lo concerniente a la crianza de las/los hijas e hijos, la elaboración de las comidas o la organización de la casa, es realizado por la mujer o se considera que ella es la única responsable. También es frecuente que este trabajo no sea valorado en su justa medida, porque no es lucrativo y no tiene ningún beneficio económico. Por eso el trabajo reproductivo se invisibiliza, no se repara en él y a menudo se considera "no-calificado".
Trabajo productivo
Si hablamos de trabajo productivo señalamos el que representa algún beneficio económico: un sueldo, salario, trueque o algo a cambio. Este trabajo tiene mucho prestigio y generalmente está ligado al mundo masculino, aunque sabemos que cada vez más mujeres salen de sus casas a trabajar.
Sexo
Sexo se refiere a las características biológicas que definen a un ser humano como hombre o mujer. Los conjuntos de características biológicas no son mutuamente excluyentes, ya que existen individuos que poseen ambos, pero estas características tienden a diferenciar a los humanos como hombres y mujeres.
Sexismo
Por sexismo se entiende el hecho de formular hipótesis injustificadas (o al menos sin fundamento) sobre las capacidades, los objetivos y los roles sociales de una persona sobre la única base de sus diferencias sexuales. El
sexismo, al igual que el racismo u otras afirmaciones o actitudes basadas en prejuicios muestra la imposibilidad de trabajar con grupos diferentes al de pertenencia del individuo que los mantiene.
Salud sexual y reproductiva
La salud sexual y reproductiva entraña la
capacidad de las personas de disfrutar de una vida sexual satisfactoria
y sin riesgos y de procrear, así como la libertad para decidir hacerlo o
no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia (Plataforma de Acción de Beijing). Puede ser considerada como un enfoque integral que sirve para analizar y responder a las necesidades de hombres y mujeres con relación a la sexualidad y reproducción. Ese enfoque introduce conceptos como: derecho, equidad, dignidad, empoderamiento, autodeterminación y responsabilidad en todo lo relacionado con la vida de hombres y
mujeres sea en la sociedad, en la familia o en las relaciones sexuales.
Relaciones de género
Las relaciones de género pueden definirse como el tipo de relaciones sociales determinadas en función del sexo de las personas, que crean diferencias en la posición relativa de hombres y mujeres de manera única en cada contexto. En las relaciones de género subyacen, sin embargo, causas comunes que explican las desigualdades entre hombres y mujeres que manifiestan todas las sociedades en diversos grados. Las diferencias en la posición de hombres y mujeres encuentran sus raices en relaciones de poder históricamente desiguales entre los sexos. La posición relativa se expresa en un conjunto de derechos, obligaciones y responsabilidades recíprocas, interrelacionadas de manera dinámica y, por ello, susceptibles al cambio y la evolución. Si las circunstancias económicas, sociales o políticas se modifican, ya sea por cambios en las condiciones de mercado regionales o globales o por cambios en el contexto político, los derechos y responsabilidades que delimitan los ámbitos de actuación de hombres y mujeres se redefinen de acuerdo con esos cambios. No obstante lo anterior, no existe todavía ningún contexto en el que se verifique la igualdad real de género.
Recursos
Los recursos son medios y bienes, incluyendo aquellos de carácter económico (ingreso familiar), productivo (tierra, equipos, herramientas, trabajo, crédito); político (capacidades para el liderazgo, información y organización); y tiempo.
Presupuesto sensible al género
El presupuesto sensible al género supone un examen y reordenamiento de las propiedades presupuestarias desde una perspectiva de género en apoyo al empoderamiento de las mujeres y a la equidad de género. No se trata de dedicar fondos exclusivos para mujeres sino que busca que los intereses, necesidades y prioridades de hombres y mujeres, niños y niñas de la población meta estén incluidos.
Políticas de igualdad de oportunidades
Las políticas de igualdad de oportunidades son aquellas que tienden a garantizar que mujeres y hombres puedan participar en todos los ámbitos (económico, político, social, en la toma de decisiones, etc) sobre bases de igualdad. Las políticas de igualdad de oportunidades incorporan la
perspectiva de género durante su planificación, desarrollo y evaluación.
Poder
Relación entre los sujetos humanos que, sobre la base de la producción y la experiencia, impone el deseo de algunos sujetos sobre los otros mediante el uso potencial o real de la violencia, física o simbólica. En un sentido positivo, poder se define como la autoafirmación de los sujetos para vivir la vida, lo que implica: dirigir su vida de acuerdo a sus intereses, necesidades, valores en pleno conocimiento de sus derechos y obligaciones, y en la defensa de los mismos; con las necesidades básicas resueltas, en crecimiento y desarrollo personal constantes, y apoyados por el Estado, con participación en las decisiones públicas y privadas que le afecten, sin sujeción a la tradición. El poder se manifiesta en todas las relaciones y puede manifestarse como poder de dominación o poder de autoafirmación.
Planificación con enfoque de género o desde la perspectiva de género
Es un proceso de naturaleza tanto social como política que pretende la transformación de las relaciones entre hombres y mujeres, lo cual implica debate y negociación. La planificación con enfoque de género o desde la perspectiva de género permite reconocer la heterogeneidad de la estructura de los hogares, considera al hogar como una función de servicios conjuntos, reconoce y visibiliza el triple rol de las mujeres, y apunta no solamente a las necesidades prácticas sino también a los intereses estratégicos de las mujeres. Esto permite visibilizar la asignación de recursos dentro del hogar y proporciona datos desagregados por sexo a nivel del hogar. Asimismo, incorpora a las mujeres en el proceso de planificación de forma participativa, asegura la asignación de recursos económicos destinados a las actividades o acciones para el alcance de los objetivos establecidos que apuntan a mejorar la situación de las mujeres y de las relaciones de género e incluye indicadores de género en los procesos de monitoreo y seguimiento. Algunas de las herramientas básicas de planificación de género son la realización de un análisis o diagnóstico de género, promover una participación transformadora de las mujeres y hombres en el nivel de toma de decisiones, diseñar un presupuesto sensible a género y establecer indicadores de género. Estas herramientas consideran las desigualdades de género, reconocen las necesidades diferenciadas de hombres y mujeres, reflejan el nivel de reconocimiento de las necesidades de las mujeres: bienestar, acceso, concientización, participación y control.
Niveles de participación en la toma de decisiones
Dependiendo del tipo de participación que promueve el programa, proyecto o acción que planificamos depende el mayor o menor éxito en la promoción del empoderamiento del grupo meta, la autonomía de las mujeres y el cambio positivo en las relaciones de género. Para lograr los resultados más positivos, debemos apuntar a promover la participación transformadora de hombres y mujeres. A continuación se detallan los cuatro niveles de participación más comunes:
•Participación nominal: grupos metas se toman como informantes
•Participación instrumental: grupos metas ejecutan algunas actividades para disminuir costos
•Participación representativa: se promueve la participación de los grupos metas en algunas acciones para garantizar la apropiación y la sostenibilidad de la intervención
•Participación transformadora: busca generar capacidades de hombres y mujeres para que decidan sobre los aspectos centrales de la intervención en función de sus intereses y necesidades de género
Necesidades prácticas de género
Las necesidades prácticas de género son identificadas por las mujeres a partir de sus roles socialmente definidos como una respuesta a las condiciones materiales inmediatas. Las necesidades prácticas de género suelen relacionarse a las carencias en las condiciones de vida, tales como el acceso al agua, a la salud o al empleo. El enfocarse sobre este tipo de necesidades no cuestiona la división sexual del trabajo ni la posición social de subordinación de las mujeres.
Medidas positivas
Las medidas positivas son acciones que favorecen a mujeres en desventaja frente al colectivo masculino. Por ejemplo, una acción positiva es favorecer con una beca o dotar de algún estipendio a las mujeres para que accedan a cursos de capacitación laboral. Las medidas o acciones positivas pueden ser: •Medidas correctivas, como la fijación de metas para la participación de las mujeres. Por ejemplo, diferentes instituciones han dispuesto que se incremente paulatinamente la participación de mujeres en su oferta. •Medidas de promoción, destinadas a dar a las mujeres mayores oportunidades de educación, formación profesional y empleo en sectores no tradicionales. Por ejemplo, incentivos a las mujeres que ingresen a cursos de capacitación, ya que de esta manera se ampliará la presencia de mujeres en carreras o profesiones consideradas masculinas.
Masculinidad
El concepto de masculinidad se refiere por una parte a la existencia de diferencias individuales de conducta de los sexos, el uno sería la antítesis conductual del otro. Por otra parte, es un concepto relacional: la masculinidad no existe sin la feminidad. Tanto la feminidad como la masculinidad son el producto del proceso de socialización, que anuda lo biológico y lo cultural según las normas, conceptos, ideologías y cosmogonías de cada sociedad. Por lo tanto lo femenino y lo masculino pueden variar según las culturas.
Mainstreaming (transversalidad u horizontalidad):
El Mainstreaming es unestrategia adoptada en la Conferencia de Beijing (1995) que implica la integración de la equidad de género en todas las políticas y proyectos de desarrollo y no sólo en los específicos para mujeres. Se trata de dar más importancia y amplitud a las cuestiones de género como reacción a la marginalización de los proyectos específicos y actúa como una estrategia complementaria a las acciones positivas.
Intereses estratégicos de género
Los intereses estratégicos de género son identificados por las mujeres a partir de su posición de subordinación social. Estos intereses plantean un reto a la división sexual del trabajo, el poder y el control, así como a los roles y normas definidas según parámetros tradicionales. Los interese estratégicos de género varían según los contextos particulares y pueden incluir temas tales como derechos legales, violencia doméstica, igualdad salarial y el control de las mujeres sobre sus cuerpos.
Indicadores de género o indicadores desagregados por sexo
Indicadores de insumos y productos (referidos al proyecto mismo), de resultados intermedios (o de efectos) y de resultados a largo plazo (impacto o sostenibilidad) a medir en la población meta que reflejen cambios en las relaciones y situación de género como consecuencia de la intervención. El diagnóstico o análisis de género debe establecer la línea de base para que estos indicadores puedan medirse. Los indicadores deben corresponderse con las variables en las que se espera incidir y construirse, evitando el uso de indicadores universales y con la participación de hombres y mujeres de la población meta.
Igualdad de género
La igualdad de género parte del postulado de que todos los seres humanos, tanto hombres como mujeres, tienen la libertad para desarrollar sus habilidades personales y para hacer elecciones sin estar limitados por estereotipos, roles de género rígidos, o prejuicios. La igualdad de género implica que se han considerado los comportamientos, aspiraciones y necesidades específicas de las mujeres y de los hombres, y que éstas han sido valoradas y favorecidas de la misma manera. No significa que hombres y mujeres tengan que convertirse en lo mismo, sino que sus derechos, responsabilidades y oportunidades no dependerán del hecho de haber nacido hombre o mujer.
Identidad de género
Se refiere a la forma en que una persona se percibe a sí misma en relación con las construcciones sociales de masculinidad o feminidad (género). Una persona puede tener una identidad de género masculina o femenina y las características físicas del sexo opuesto.
Género
Género se refiere a la gama de roles, relaciones, características de la personalidad, actitudes, comportamientos, valores, poder relativo e influencia, socialmente construidos, que la sociedad asigna a ambos sexos de manera diferenciada. Mientras el sexo biológico está determinado por características genéticas y anatómicas, el género es una identidad adquirida y aprendida que varía ampliamente intra e interculturalmente. El género es relacional ya que no se refiere exclusivamente a las mujeres o a los hombres, sino a las relaciones entre ambos.
Gender mainstreaming
El proceso de transversalización/integración de la perspectiva de género se refiere al diagnóstico del impacto diferenciado que cualquier iniciativa, incluyendo leyes, programas y políticas, en cualquier área o nivel, tendrá sobre las vidas de los hombres y las mujeres. Se trata de una estrategia para hacer que los intereses, preocupaciones y experiencias de las mujeres y de los hombres constituyan una dimensión integral en el proceso de diseño, implementación, monitoreo y evaluación de políticas y programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, de manera que la desigualdad entre hombres y mujeres no se vea reproducida ni perpetuada.
Feminización de la pobreza
La feminización de la pobreza es un fenómeno que se expresa en que la mayoría de la población pobre del planeta son mujeres y que se explica por
su posición de subordinación en las relaciones de género: el hecho de
ser mujer implica mayor riesgo de pobreza.
Equidad de género
La equidad de género se refiere a la justicia en el tratamiento de hombres y mujeres, según sus necesidades respectivas. A partir de este concepto se pueden incluir tratamientos iguales o diferentes aunque considerados equivalentes en términos de derechos, beneficios, obligaciones y oportunidades. En el contexto del trabajo de desarrollo, una meta de equidad de género suele incluir medidas diseñadas para compensar las desventajas históricas y sociales de las mujeres.
Enfoque MED Mujeres en el Desarrollo
Los proyectos ejecutados desde la perspectiva de Mujeres en el Desarrollo (MED) fueron el resultado del reconocimiento de que se había invisibilizado la contribución de las mujeres, y que esto había contribuido al fracaso de muchas iniciativas de desarrollo. Los proyectos MED fueron desarrollados para involucrar a las mujeres como participantes y beneficiarias de la cooperación para el desarrollo y de las iniciativas de desarrollo
Enfoque GED Género y Desarrollo
El enfoque de Género en el Desarrollo (GED) fue desarrollado como una respuesta a la imposibilidad de los proyectos MED de crear cambios sostenibles en el estatus social de las mujeres. El enfoque GED se fundamenta en los aspectos sociales, económicos, políticos y culturales que determinan la forma en que hombres y mujeres participan, se benefician y controlan los recursos de los proyectos y actividades de manera diferenciada. Este enfoque transfiere la atención sobre las mujeres como grupo hacia las relaciones socialmente determinadas entre hombres y mujeres.
Empoderamiento
El empoderamiento se refiere al proceso mediante el cual tanto hombres como mujeres asumen el control sobre sus vidas: establecen sus propias agendas, adquieren habilidades (o son reconocidas por sus propias habilidades y conocimientos), aumentando su autoestima, solucionando problemas y desarrollando la autogestión. Es un proceso y un resultado.
El empoderamiento se refiere a la ampliación de la habilidad de las mujeres de hacer elecciones estratégicas en sus vidas en un contexto en el que esta habilidad solía estar limitada.
División sexual del trabajo
La división sexual del trabajo es un fenómeno fácilmente observable que se expresa en la concentración de las mujeres en las tareas de la reproducción en el ámbito doméstico y también en determinadas actividades y puestos dentro del trabajo remunerado, produciendo sistemáticamente diferencias salariales en detrimento de las mujeres.
Por lo tanto, el concepto se refiere a la presencia en todas las sociedades de una inserción diferenciada de hombres y mujeres en la división del trabajo existente en los espacios de la reproducción y en los de la producción social.
Como evidencias de esta persistente existencia de procesos de sexualización de la división social y técnica del trabajo merecen destacarse: la segregación de las mujeres al trabajo doméstico no remunerado, su menor tasa de actividad laboral, la existencia de ocupaciones masculinas y femeninas, la distribución diferente de varones y mujeres por ramas y sectores de actividad, por tipo y tamaño de las empresas, y dentro de ellas por determinados procesos de trabajo, por secciones, puestos y calificaciones laborales.
La división sexual del trabajo engendra desigualdades sociales, limita oportunidades de estudios, de desarrollo de habilidades y oportunidades profesionales en las familias, tanto para las adultas como para las nuevas generaciones de mujeres.
Discriminación contra las mujeres
Toda distinción, exclusión a restricción basada en el sexo que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en
las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra
esfera.
Desigualdad
La desigualdad es la falta de igualdad. La desigualdad entre los sexos tiene su
origen en el sometimiento de las mujeres al poder ejercido por los varones en una sociedad en que las tareas asignadas al sexo femenino son consideradas de menor valor.
Desarrollo participativo
El Desarrollo Participativo se refiera a un tipo de desarrollo en el que se prioriza la construcción de alianzas basadas en el diálogo entre actores relevantes. A través de este proceso se busca establecer una ‘agenda’ de manera conjunta y en consideración de una amplia gama de puntos de vista locales y de conocimientos indígenas que son buscados, reconocidos y respetados. El Desarrollo Participativo se basa en el proceso de negociación, evitando la imposición de agendas programáticas definidas por actores externos.
Desarollo humano
Desarrollo que tiene en el centro a las personas. Mediante él, se amplían sus oportunidades en términos de vida prolongada y saludable, educación y recursos necesarios para tener una vida digna. Otras oportunidades incluyen también la libertad política, la garantía de
los derechos humanos y el respeto por sí mismo o misma. Se trata de un
concepto formulado por el PNUD a partir de su informe de 1990.
Derechos sexuales
Los derechos sexuales se fundamentan sobre los derechos humanos reconocidos por las legislaciones nacionales e internacionales, los documentos de derechos humanos y otros documentos de consenso. Incluyen el derecho de todas las personas a acceder, libres de coerción, discriminación o violencia, a los estándares más altos de servicios de salud disponibles con relación a la sexualidad, la educación sexual, el respeto a la integridad física; la elección de la pareja; la decisión de estar sexualmente activa; las relaciones sexuales de consenso; el matrimonio por consenso, decidir si se tendrán hijos, y el momento de tenerlos; y el disfrute de una vida sexual satisfactoria, segura y placentera.
Derechos reproductivos
Los Derechos Reproductivos se basan en el reconocimiento del derecho básico de todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el número de hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el momento de tenerlos, y a disponer de la información y de los medios necesarios para ello, y el derecho a alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva. También incluye el derecho de todas las personas a adoptar decisiones en relación con la reproducción sin sufrir discriminación, coacciones ni violencia.
Cultura organizacional
Es el conjunto de símbolos, lenguajes, prácticas
compartidas, valores y creencias profundamente arraigados en las
organizaciones. Todos ellos tienen significados de género.
Control de recursos
Que las mujeres tengan control sobre un recurso significa que además de poder acceder a él, también pueden tomar decisiones sobre el uso de dicho recurso. Por ejemplo, tener control sobre el recurso tierra significa que las mujeres tienen acceso (pueden usarla), pero también pueden ser las dueñas (propietarias legales) y pueden tomar decisiones sobre el uso, venta o renta de la tierra.
Condición de género
Son los factores y mecanismos sociales económicos y culturales que mantienen a las mujeres en una situación de desventaja y subordinación en relación con el hombre
Androcentrismo
Androcentrismo consiste en ver el mundo desde lo masculino tomando
al varón de la especie como parámetro o modelo de lo humano.
Análisis de género
El análisis de género es una forma sistemática de observar el impacto diferenciado de programas, proyectos, políticas y piezas legislativas sobre los hombres y las mujeres. Este proceso inicia con la recopilación de datos desagregados según sexo y de información sensible al género sobre la población involucrada. El análisis de género también puede incluir el análisis de las múltiples formas en que los hombres y las mujeres, como actores sociales, se involucran en el proceso de transformación de roles, relaciones y procesos socialmente establecidos, motivados por intereses individuales y colectivos.
Acceso a recursos
Que las mujeres tengan acceso a un recurso significa que ellas pueden usar y beneficiarse de un recurso específico (material, financiero, humano, social, político, etc) sin necesariamente ejercer un control