Género
Promoviendo la igualdad
El Objetivo de Desarrollo del Milenio No. 3 consiste en “ Promover la igualdad entre lo géneros y la autonomía de la mujer”. En la Plataforma de Acción de la Cumbre Mundial de Desarrollo, celebrada en 1995, se definió un conjunto de objetivos estratégicos y se expusieron las medidas que debían adoptar los gobiernos, la comunidad internacional, las ONGs y el sector privado en pro de potenciar la igualdad entre los géneros y el adelanto de la mujer. En el período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, conocido como Beijing + 5, se examinaron, entre otros, los logros y obstáculos en la aplicación de esta plataforma, la adopción de medidas e iniciativas para lograr la igualdad en el nuevo milenio, así como el papel de la mujer y la igualdad entre los géneros como medio y como fin en la lucha contra la pobreza.
En este sentido, el Grupo Temático de Género del Sistema de las Naciones Unidas, es una importante herramienta para darle seguimiento y apoyar al Gobierno en el cumplimiento de los Acuerdos, Cumbres y Compromisos contraídos en dicha materia por el país. Este Grupo también se propone hacer visibles las inequidades y juicios culturales de manera de producir medidas que permitan el acceso a mejores oportunidades de vida para las mujeres y hombres en situación de vulnerabilidad.
Una de las más frecuentas y silenciosas formas de violación de los derechos humanos es la violencia de género. Este es un problema universal, pero para comprender mejor los patrones y sus causas, y por lo tanto eliminarlos, conviene partir del conocimiento de las particularidades históricas y socioculturales de cada contexto específico. Por consiguiente, es necesario considerar qué responsabilidades y derechos ciudadanos se les reconocen a las mujeres en cada sociedad, en comparación con los que les reconocen a los hombres, y las pautas de relacionamiento que entre ellos se establecen.
Si bien las violaciones de los derechos humanos afectan tanto a los hombres como a las mujeres, su impacto varía de acuerdo con el sexo de la víctima. Los estudios sobre la materia permiten afirmar que toda agresión perpetrada contra una mujer tiene alguna característica que permite identificarla como violencia de género. Esto significa que está directamente vinculada a la desigual distribución del poder y a las relaciones asimétricas que se establecen entre hombres y mujeres en nuestra sociedad, que perpetúan la desvalorización de lo femenino y su subordinación a lo masculino. Lo que diferencia a este tipo de violencia de otras formas de agresión y coerción es que el factor de riesgo o de vulnerabilidad es el sólo hecho de ser mujer.
En Nicaragua el Grupo Temático de Género de las Naciones Unidas trabaja coordinadamente y el PNUD facilita sus capacidades y recursos para la funcionalidad de la oficina focal de género.